LOS PRIMEROS DÍAS
No sé como lo hace, tiene algo en la cabeza que todos los demás no tenemos y lo sabe usar a su favor.
Me dice que no ha sido fácil pero ha aprendido a 1) quedarse callada al respecto pues a nadie le importa lo suficiente como para intentar entender (solo quieren pasarla bien y ella, pues a ella le gusta bailar) y 2) usarlo sabiamente. La miro fijamente cuestionándome lo 'sabio' que es todo esto, paseo mi vista por la habitación y se da cuenta de lo que voy a decir (no sé qué diablos voy a decir pero ella lo adivina de todos modos) entonces solo me dice 'algunas veces yo...' y le da una larga pitada a su cigarrillo sin terminar la frase (quizás no tenia final) y queda flotando en el aire un buen rato hasta que ya no espero conclusión así es que le hago una pregunta, le pregunto por qué me cuenta a mi y ella sonríe y me dice que no sabe por qué me cuenta a mi, que quizás esta equivocada y asume cosas que no son o simplemente espera que me interese lo suficiente como para tratar de entender y la verdad es que no sé si me interese tanto pero me gustaría intentar así es que me quedo sentado, respiro profundo y asiento suave, suave, suave como el humo que sale de entre sus labios semi-abiertos y seguimos sentados cerca de la ventana como dos polillas que se acercan enamoradas, necesitadas a la luz.
Hoy su caballo se llamaba Dufus y yo le decía entre risas que no le veía futuro a un caballo llamado Dufus con un jinete tan mal vestido pero ella concentrada y sonriente me dijo que la confianza es muy divertida y ciega y eso de las coincidencias no es mas que nuestra intuición. 'pero a veces nos equivocamos' le dije aplastándome el cabello de la nuca. Ella me miro seriamente y de forma soberana me dijo 'ademas, todos los jinetes se visten mal'. No es la mas linda pero es ciertamente la que mas me gusta. Ojos cafés que me quiero beber, tararé yo despacito mientras ella miraba una por una las pantallas repartidas por el local. Unos tipos le miraban las piernas y yo me di vuelta y mientras se sonreían secretudos les di mi mejor mirada de matón pero le siguieron mirando las piernas y no los culpo pero tuve mucha rabia. Ella estaba concentrada aun en sus negocios.
Cuando gano nos fuimos en el auto rentado al motel donde nos estábamos quedando. Ella fumaba en cadena y se quejaba de un dolor de cabeza terrible así es que abrí su ventana, apagué la radio y le dije 'cierra los ojos y trata de dormir' mientras me daba unas vueltas de mas por la nocturna ciudad. Perdido a propósito.
Era tarde y decidimos pasar a comprar algo para comer.
Compramos helado de manjar, chocolate con nueces para mi y blanco para ella, una botella de vodka y otra de ron, un pack de seis cervezas, 4 cajetillas de cigarros, chicles de menta, aspirinas, cotonitos, toallas higiénicas con alas, un encendedor naranjo, una revista 'semanario de lo insólito', una lata de coca-cola, una cámara de fotos desechable y un paquete grande de papafritas.
Comimos mucho helado, tirada ella en la cama y yo sentado en el suelo, a un lado, viendo en la televisión repeticiones de alf.
'Ya no me duele la cabeza' dijo como si se hubiese ganado la lotería y se sentó rápidamente y me pregunto donde diablos estábamos. Eso mismo pregunto 'Donde diablos estamos?' y yo le dije que en un motel, en una carretera y me miro con cara de tractor entonces le dije exactamente donde estábamos. 'Creo que he estado aquí antes' dijo insegura y abrió una pequeña libretita negra justo en la T. Las letras eran pequeñísimas y ordenadas, las palabras y números eran como muros, intrincados e impenetrables diseños que nunca podría descifrar si ella no me ayudara.
Llamo a un tipo que la hacia reír mucho. Sentí celos. Le dijo que viniera a dejarle el encargo enseguida, habitación 47, estoy con un amigo. Cuando corto le pregunté si quería mas helado y me dijo que si y dijo también que el tipo iba a llegar en media hora o era gratis y se volvió a reír mientras yo le pasaba el helado con una cuchara grande.
Veíamos Alf aun y ella se reía mucho y yo no sabia si era por el programa o qué pero era un poco molesto. Lo dejé pasar y abrí una lata de cerveza, bebí un poco y recordé porque es que odio la cerveza y dejé la lata abierta en el velador y ella se rió y la tomo, le dio un gran sorbo. Satisfecha y absoluta se tiro un flato y nos reímos como tontos unos cuantos minutos.
Comí chocolate y le ofrecí pero dijo no, gracias y después seriamente dijo que yo le parecía decente. Lo dijo de la nada. Entonces no rió mas y dijo:
'Todos nos equivocamos. Esa es la idea'
'Equivocarse?' pregunté literal mientras escuchaba un golpeteo suave y rítmico en la puerta y me paraba abrirla. Ella se recostó de lado, mirándome fijamente, me saco una fotografía, el flash me encegueció y dijo:
'No, tonto, tratar.'
fin
1 comentario:
pienso: Dufus no es tan mal nombre. Cotonitos es la mejor compra, además de las cervezas considerando que él se emborrachará con dos como máximo. Ella y el dolor de cabeza, no debería fumar en cadena. Él sentado en el suelo a pie descalzo. No tienes nada que hacer. No tengo demasiado en qué pensar pero tengo suficiente contigo. Ah, y oye.
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