Olvidé completamente de que país es la capital Trípoli. No creo que importe demasiado. Se lo pregunto pero sigue durmiendo entonces no responde. No importa demasiado.
Lo que me molesta de los libros es que los buenos se terminan muy pronto y los malos se pueden arrastrar por estaciones completas. Es horriblemente ilógico. Este me ha tomado todo el otoño y gran parte del invierno.
Esta lloviendo y miro el cielo por la ventana. Veo la hora en el reloj de la mesita de noche 10:35 de la mañana. Decido que mi día no comenzara si ésta lluvia no se acaba. This heaven gives me migraine. Decido que mi día no comenzara del todo.
Mesita de día, debería llamarse mesita de día a ésta hora.
Antes de estar con ella yo estaba terriblemente enamorado de un tipo que vendía marihuana a los chicos de básica de un colegio muy prestigioso de la región. Era demasiado amor de ida y muy poco de vuelta. De cualquier modo supongo que jamas me hubiese conformado con ninguna cantidad de amor pero resulta que este tipo me daba poco, poquísimo en verdad y yo lo hacia todo por él. Todo, cosas grandes, digo, favores gigantes, dinero, droga, mamadas, viajes, comida, de todo.
Ella se despierta y ve la hora en el reloj. No es la misma hora que vi yo. Son las 10:47 y me dice “mierda” o tal vez lo dice en general, al mundo entero, al día, a la hora, a la habitación, a mi, a su caña, sus responsabilidades, qué sé yo. La cosa es que dice “mierda” y me mira extrañada, con resaca en la mirada y al principio me parece que no me reconoce y la miro de vuelta con la misma valentía de los extraños. Pasa un rato no demasiado largo y luego sonríe como saliendo de un trance y me dice “buenos días, estoy atrasada” y yo le digo que puede llevarse el auto pues hoy no pienso salir de la cama. Asiente con la cabeza y se dirige al baño, se ducha tan rápido como puede y luego sale en calzones y elige su ropa con tanto descuido que me parece incluso mágico que se vea tan hermosa al estar lista, como si la ropa que eligió al azar la hubiesen escogido antes unos duendecillos expertos en moda (y en su cuerpo, claro) antes de que nos despertáramos.
Es hermosa, eso lo sé, pero qué diablos significa para mi.
Me paso el resto de la mañana con la televisión sintonizada en un programa de confesiones, o algo por el estilo, y me parece sinceramente emocionante. Tanta mentira, tanta, y, dios santo, con cuanta poca convicción. Es realmente alarmante. Decido que mis mentiras son mucho mas ciertas que cualquier verdad que pueda salir de la boca de esos muchachos disculpándose por vestirse de cierta forma o acostarse con la novia de su mejor amigo.
Me acomodo la corbata y me peino el cabello hacia atrás. Ella se ríe detrás mio, la veo en el espejo y me río también, de buena gana. Es un magnifico día soleado. La calma antes de la tormenta. Se para detrás mio y pasa sus brazos por debajo de los míos y me abraza completamente, me aprieta y yo me dejo abrazar y le digo que vamos a llegar tarde. Sonríe todo el tiempo y oh, cuanto adoro su sonrisa.
Yo no sé manejar largas distancias así es que ella se pone tras el volante y elige la música. Por suerte nos gustan casi las mismas bandas aunque esta vez pone una canción que no conozco.
El tipo que yo amaba escuchaba death metal pero nunca se vestía entero de negro y tenia la cabeza rapada y los dientes demasiado blancos. Su libro favorito era Crimen y Castigo y yo no sé qué pensar al respecto pues aun sigo estancado en la pagina 237 de mi edición y me parece bastante aburrido, soviético, claro, eso tiene sentido.
Ella me dice que va a parar en la gasolinera pues tiene mucha sed y quiere comprarse una coca-cola; me pregunta si quiero una y le respondo “por favor” y se baja del auto mientras un par de chicos un poco mas jóvenes que yo la miran muy fijo, muy atontados. Es alta y sus piernas son infinitas, su cabello es larguísimo y brillante, tan brillante. Sus ojos son cafés, profundos, y sus facciones son como esculpidas milimetricamente por gepeto o algo así. Es realmente hermosa, una maravilla de la fisonomía humana, una entre millones. Juro que su diseñador, quién quiera que sea, se tomo muchísimo tiempo en ella, en terminarla a la perfección. Eso o bien sus padres la hicieron con demasiado amor. Yo qué sé.
Me miro en el espejo retrovisor y me siento imposiblemente imbécil. Me paso una mano por el cabello mientras con la otra me ajusto la corbata. Olvidé mis lentes.
Ella sale del mini-market con dos latas en sus manos, una light, para mi y una normal, para ella. También trae un paquete grande de papa fritas para ella y un sándwich ave palta para mi. Lo sé porque siempre compramos lo mismo cuando viajamos. Los chicos la siguen con la mirada y yo los miro desafiante. No sirve de mucho. La siguen mirando como si nada.
Abre la puerta y me da las cosas y yo le digo ‘Olvidé mis lentes’ y me mira sin saber qué decir. ‘El personaje que representaré usa lentes’ , digo y abro lentamente el sándwich.
‘Podemos comprar un par en la calle o en cualquier lugar, Lucas, no es un problema’ me dice ella mientras se ajusta el cinturón de seguridad.
‘Deberíamos casarnos’ le digo.
‘Tenemos días muy buenos, es cierto, este es uno de ellos’ me dice con la vista fija en la carretera y yo no entiendo qué diablos quiere decir.
‘Qué diablos quiere decir eso?’ le pregunto mientras le pongo la pajita a su coca-cola y la acerco a sus labios. Ella da un sorbo muy grande, traga y luego me mira por un segundo. Uno solo, sonríe y vuelve la vista hacia la carretera otra vez.
‘Ya sabes’
‘No, no tengo la menor idea.’
‘Hoy estamos bien.’
‘Si, hoy estamos muy bien’ digo yo y me doy cuenta. ‘Ya entiendo. Qué te dice que este no puede ser el día en que comencemos a ser normales? Lo que sea que significa eso’
‘Oh, por dios, Lucas, cállate’ dice amablemente.
‘Santo cielo, es que acaso no tienes confianza en mi?’
‘Si, claro, pero eso no quiere decir que me vaya a engañar hasta el punto de aceptar tu propuesta de matrimonio y olvidar que me has repetido mil veces que si ese metalero vuelve de Nueva Zelanda te marchas con él a Canadá y te casas, cierto? O las cientos de veces que me has dicho que te preocupo y me quieres pero jamas en tu vida me vas a amar. No crees que estas un poco loco?’
‘Es tan solo una proposición, podríamos hacerlo y yo podría empezar a amarte, quién sabe? No tienes porque ser tan jodidamente literal’
‘No soy literal, Lucas, soy realista’
‘La misma puta cosa. Y si ese idiota vuelve que se las arregle solo, te juro que nunca te dejaría por él’
‘Oh, muchas gracias. Que alivio, Lucas’
‘Quieres que abra las papa fritas?’
‘Por favor’
No sé qué diablos estoy haciendo en este lugar. Una chica borracha me tiro una goma de mascar en el cabello y me lo he tenido que cortar. Estoy sentado en el suelo junto a la puerta de mi habitación de hotel. Ella entra y me mira la cabeza. ‘Vaya, te ves muy bien’ y se sienta al lado mio. Estoy descalzo y ella toma los calcetines que están cerca y me los pone. ‘Te ves muy bien de verdad’ me dice y saca del bolsillo de su poleron un paquetito pequeño y me lo entrega. Son los lentes, una copia exacta de los que dejé en casa. ‘Me parecieron perfectos para el personaje’ dice y me sonríe. Le beso la mejilla y ella arrastra mis labios hacia los suyos y nos besamos un rato, casi sin movernos, casi sin besarnos, mirándonos.
Tenemos días muy buenos. Indiscutiblemente buenos.
‘Por qué estas haciendo esto?’ me pregunta la presentadora antes de salir al aire y yo le respondo con mucha naturalidad que tengo unas ganas tremendas de que mi novia se de cuenta de que realmente la amo y le muestro el anillo y queda realmente maravillada y me dice ‘Es esto en serio?’ y yo le respondo que claro que si y me pregunta si mi novia esta en algún lado y yo se la señalo sentada en primera fila, sonriente, conversando con una señora muy morena y muy gorda que tiene un bebé en los brazos que llora persistentemente. La animadora me dice que es muy guapa y yo le digo que lo sé y que por eso y muchas otras cosas mas quisiera demostrarle que realmente la amo.
‘Tienes algo que probarle?’ me pregunta.
‘Muchas cosas. Bueno, tal vez no tantas pero no confía mucho en mi, sabe? Lo que pasa es que yo estaba enamorado de otra persona y supongo que por despecho o falta de realismo pues le seguía repitiendo a ella que si él volvía yo la iba a dejar, y cada vez que me decía te amo yo le decía que no la podía amar, ve? Entonces ella desconfía, entiende?’
‘él?’
‘Si, pero por favor no lo mencione usted a él en el programa.’ parece como si le suplicara pero realmente me importaría muy poco que lo dijera. Lo hago por ella. La miro y me esta mirando fijamente y yo le sonrío y ella da una carcajada y le dice algo a la señora del lado y ésta se ríe también y me hace señas con las manos y yo le sonrío a la señora y le hago señas también.
Esto va en vivo y en directo, cadena nacional.
2 comentarios:
te amo y quiero que sea mañana y que escribas todo el tiempo
bestial.
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