9/6/10

Los días pasan, uno tras otro, sin mucho sentido. Las cosas pasan y nos resignamos a pasar nosotros con ellas también. Cuento las horas, una por una, hasta que vuelvas, aún sabiendo que no volverás por mi. Cierro los ojos y voy atrás en el tiempo, me quedo contigo en la plaza. A veces voy y hacemos el amor, una y otra vez, en aquel estrecho sillón-cama. Aquellos eran los días, ¿No es así? Y yo me empeñaba en mirar adelante. Míranos ahora, ¿Quién podría haberlo adivinado?.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy lindo,nunca habia leido nada de aca..saludos!